El Palacio Euskalduna se levanta en terrenos que fueron astilleros navales. La “Compañía Euskalduna de Construcción y Reparación de Buques” nació en 1900 y aquí se construyeron grandes barcos hasta finales del siglo XX.
El edificio del Palacio de Congresos y de la Música diseñado por Federico Soriano y Dolores Palacios e inaugurado en 1999, está concebido como un gran barco varado en los antiguos astilleros de Euskalduna, es de acero oxidado, y su diseño está basando en la idea del buque fantasma de la ópera de Richard Wagner “Der fliegende holländer”.
A su lado encontramos Dodekathlos, monumental escultura de Vicente Larrea dedicada a los trabajadores de los astilleros. Y en el estanque cercano, Terpsícore, musa de la danza creada por Salvador Dalí, que parece flotar sin cabeza y con los brazos alzados como alas, en un gesto surrealista de ligereza y misterio. Es una de las pocas esculturas monumentales de Dalí en espacios públicos urbanos. La figura evoca una danza eterna, libre de rostro y terrenalidad, que trasciende lo figurativo.

